domingo, 23 de noviembre de 2008


Cuando la puerta de la felicidad se cierra, otra puerta se abre, pero a veces miramos tanto tiempo a aquella que se cerro, que no vemos la que se ha abierto frente a nosotros.
Es cierto que no sabemos lo que tenemos hasta que lo perdemos, pero también es cierto que no sabemos lo que nos hemos estado perdiendo hasta que lo encontramos.
Darle a alguien todo tu amor nunca es seguro de que te amaran, pero no esperes que te amen, solo espera que el amor crezca en el corazón de la otra persona, pero si no crece se feliz porque crece en el tuyo. Nunca digas adiós si todavía quieres tratar, nunca te des por vencido si sientes que puedes seguir luchando, nunca digas a nadie que no lo amas si no puedes dejarlo ir.
El amor llega a aquel que espera aunque lo hayan desepciando. A aquel que aun cree, aunque lo hayan traicionado. A aquel que todavía necesita amar, aunque antes haya sido lastimado, y a aquel que tiene el coraje y la fe para construir la confianza de nuevo.
El principio del amor es dejar que aquellos que conocemos sean ellos mismos y no tratarlos de cambiar con nuestra propia imagen, porque entonces solo amaremos el reflejo de nosotros mismos en ellos. No vallas por lo exterior, este te puede engañar. No vallas por la belleza y la riqueza, porque aun eso se pierde. Ve por alguien que te haga sonreír, porque basta tan solo una sonrisa para hacer que un día oscuro brille.
Sueña lo que quieras soñar, ve donde quieras ir, porque tienes tan solo una vida y una oportunidad para hacer todo lo que quieras hacer. Tener la suficiente felicidad para hacerte dulce, suficientes pruebas para hacerte fuerte, suficiente dolor para mantenerte humano y suficiente esperanza para hacerte feliz.
Las personas mas felices no son las que tiene siempre lo mejor de todo, solo las que sacan lo mejor de todo lo que encuentran en su camino.

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