miércoles, 22 de abril de 2009


Suavecito me pusiste todo en su lugar, suavecito, como un juego para armar, empezaste corrigiendo males al azar, como al barro el alfarero, como brisa de aguacero, conquistaste… suavecito. Colocaste besos justamente en el lugar, suavecitos, cirugía para curar las heridas que dejó el pasado sin sanar, y en el caos de mi infierno instalaste tu gobierno, y arrasaste… suavecito. Suavecito, fuiste casi imperceptible, sin prisas de a poquito, colocaste tu bandera inamovible. Suavecito, fuiste tan demoledor, pasito con pasito, tu paciencia arrolladora me salvó. Suavecito.

No hay comentarios: